SONIA SOLARTE OREJUELA

 
FOTO | ©Archivo particular
 
 
Nació en la ciudad de Cali en 1959. Poeta, psicoterapeuta y cantante nacida en Cali, Valle. Encargada de cultura (Alcaldía de La Cumbre-Valle). En 1983 primeras publicaciones de sus poemas y lecturas en su ciudad natal.
 
En 1988 fija su residencia en Berlín, donde funda el Taller de Literatura y Escritura “Cantos de Flores”, que coordina desde entonces. Desde 1991 trabaja en la planeación y realización de proyectos y actividades culturales en el “Centro Intercultural de Mujeres S.U.S.I.”. concibió y coordinó la realización del  “I Encuentro Internacional de Talleres de Literatura y Escritura: El Placer de Escribir”  (Berlín, Haus der Kulturen der Welt, Octubre 1994).

Además es cantante de Burundanga, la primera orquesta de salsa de mujeres en Berlín.

En 1995 una selección de sus poemas fue puesta en escena bajo el título de La travesía”, presentándose la obra en varios teatros de la ciudad. 

Es miembro de la Asociación de Escritores Alemanes y del PEN-Club Internacional de Austria. 


Poemas suyos han sido publicados en revistas, periódicos y antologías de diversos países. Participó en el IX Parlamento Nacional de Escritores en condición de panelista, y en la 1ra. Fiesta de la Poesía de Villa de Leyva.



* * *

POEMAS

 

LLAMAS LIBERTARIAS

A nuestras heroínas

Preñadas de auroras fortaleció su aliento

las voces de pueblos cansados del silencio

de cerrar los ojos y agachar la espalda

de aguantar la soberbia y el despojo

impuesto por un lejano reino ajeno a su dolor

 

Tenían temperamento firme y voluntad de fuego

para quebrantar los muros de cualquier sometimiento

Hijas madres esposas

eran maestras cada una en sus oficios

costureras de una fiebre que echaba chispas por sus ojos

y extendía a su alrededor un calor más que humano

dispuesto a germinar las semillas de la rebelión

 

Conmovidos al verlas y escucharlas

en la grandeza con que se arrojaban a la vida

sentíamos el vigoroso derrame

de una fuerza que arreciaba en las venas

el palpitar de nuestra propia sangre

 

Poseían la fuerza inquebrantable de mil caballos al galope

cuando  soplaban con aliento huracanado

vientos de justicia y libertad

sin temor a ser levantadas en vilo con fiereza

por las ráfagas oscuras de la traición

y arrojadas sin misericordia más allá de la tierra

que las había visto nacer

y por cuya dignidad luchaban

 

Sus huellas forjaban con ímpetu de río embravecido

un destino sin cadenas impuestas por poderes avasallantes

Construían con ideas de equidad

los cantos de un nuevo amanecer

Ellas que eran pura luz anduvieron cientos de veces

escondidas bajo las sombras

cambiando de rumbo una y otra vez

llevando mensajes prohibidos

indispensables para que supiéramos

el lugar donde ocurrirían las emboscadas

Algunas fundaron y comandaron con arrojo ejércitos

dispuestas a caer en el campo de batalla

 

Las apresaron y condenaron a muerte

fueron fusiladas ahorcadas ahogadas lanceadas

Por cada una que caía

aguaceros de lágrimas reforestaban

los caminos apenas abiertos de la independencia

Sus gritos de muerte despertaban de su letargo

las campanas de la insurrección

nos arrancaban las espinas del miedo

por el dolor de verlas expuestas bañadas en sangre

al escarnio de un poder sin compasión

 

Se llamaban Policarpa Mercedes Carlota

Manuela Rosa Teresa Juana

Tenían nombres de agua y tierra

de hierba y montaña

de cielos valles y llanuras

con aroma a lucha y ramas dulces

y muchos nombres más aún

que nos saqueó el olvido

 

 

MAREA DE SIGLOS

Frente al cristal confluye

una marea de siglos

con aroma de relámpagos

Hierven las cadenas

arden los delirios

bajo la torva indiferencia de los relojes

Disiento arraigadas costumbres que camuflan

bajo un manto de sagrados propósitos

la sed de ver morir

 

 

 

DE POLVO

La carne ha de morir

porque nació para eso

para ser polvo de sueños no vividos

no sembrarse en el tiempo

y dejar su aliento

emboscado en el aire

de lo que fue abismado deseo

en el ala fugitiva de un instante

 

 

 

LIBERACIÓN

Cuando llegue el día final de mis saltos en la rueda
se enciendan todas las antorchas
en los sótanos de mi conciencia
no haya ninguna otra carga para desajustar
en el esqueleto de mis memorias…

 

cuando ningún miedo o vergüenza tenga algún sentido
la dulce sustancia del amor alquimice
los espejos de un tiempo ya vencido
no quede ni una sombra apagada en mis ojos
ningún lamento ahogado en mi garganta…

 

cuando recorridas todas las travesías
no haya más hielo congelando los abrazos
más sed de venganza en lugar de agua de perdón
más violencia al dominar la materia ciega de las formas
ni ignorancia apostando lo que nunca estuvo en juego
más que en el tablero de las ilusiones…

 

descifraré el código de mi ser infinito
soberano habrá cumplido el espíritu
la tarea para él en mí dispuesta

 

OFRENDA

Cuesta abajo observo el vuelo de aves

que siguen explorando las distancias

sin más peso en sus espaldas

que el de la fuerza de sus alas

Te cedo los designios de mi fe

en el umbral de los espejos

Te entrego mis criaturas perfumadas

los rebaños esparcidos en los cerros de mis quimeras

el beso del ángel que  aguarda a que domes

la furia de los recuerdos