LINA CHOW WONG

FOTO | ©Archivo particular

Escritora de origen chino nacida en la isla de San Andrés, Colombia. Estudió música y siempre ha estado vinculada a los quehaceres culturales.

Su gran capacidad y sensibilidad literaria la han hecho acreedora de varios premios literarios.

Sus poemas han sido publicados en: Versos y Verdadades, Nocturnal poético, Inter nos, Sonetos y versos de la Taiga y la Tundra, y Versos dispersos.

Es autora, entre otros, de los siguientes libros:

  • ¿Adónde ha ido lo que no volverá? 
  • Déjame que te cuente 
 
 

* * *

POEMAS

 

ME PARECE MENTIRA

Te miro desde lo alto como desprendida de, quien sabe qué rincón del paraíso, y me parece mentira.

Mis ojos se llenan con impetuosos oleajes arrastrando cuentos y viejas leyendas de corsarios y piratas

que, ni con el tiempo han podido ahogar; yeso,  me parece mentira.

Ese movimiento perpetuo de cimbreantes palmeras, filtrando los retumbos de la llamada del mar; me parece mentira.

Tu gente… herederos lejanos de una mezcla inter-étnica, con sus parvas posesiones,

 tan indiferentes a la absurda agitación citadina, me parece mentira.

El misterioso mensaje del fulgor de la luna, con su caudal de tonos de cristalería imperial,

delatando el idilio entre el cielo y el mar…me parece mentira.

La gaviota que dibuja su propia silueta sobre el fondo nacarado de inmensas praderas marinas, me parece mentira.

No escaparse al abrigo del velo de una noche… no tumbarse sobre la arena al ritmo de un reggae,

y sucumbirse al embrujo de Providencia… si de la divina Providencia, me parece una gran mentira…

 

 

EL UMBRAL DE TU RECUERDO

Divago en el umbral de tu recuerdo

cada vez que este golpe de nostalgia, dulcemente y sin querer,

me lleva a disputar un furtivo puñado de sueños.

 

El murmullo y el rumor de  serenata…

conjurando el vaivén de los cocuyos

y el perfume de una rosa que acaricia el alma

como leve bruma, desata mis pasiones

colmando con creces mi cofre de esperanzas.

 

 

Persigo tu mirada, serena, profunda.

En cada giro de la rosa de los vientos;

y en la vacua inmensidad del silencio,

Porque la piel junto a mi piel lleva tu nombre

y delata el sortilegio de tus besos.

 

Pero, queda en el lienzo, curtido de quimeras

un mundo desbordado de ilusiones

donde la gloria del cielo se retrata

con la luz de tu sonrisa de encajes

en este cuento sin fin de hadas!

 

Pero… vivo así… la eternidad en un instante,

divagando en el umbral de tu recuerdo.