EDUARDO GÓMEZ

FOTO | ©Archivo particular

(Miraflores Boyacá, 1932). Durante sus estudios de Derecho en Bogotá, fue líder estudiantil y cofundador de la Federación de Estudiantes Colombianos (FEC), que fue vanguardia en la lucha contra el gobierno de Rojas Pinilla. Estudió en Alemania literatura y dramaturgia durante 6 años e hizo un Práctico durante un año en el Teatro Berliner Ensemble, fundado por Brecht. Fue director de publicaciones en Colcultura, representó a Colombia en un encuentro de teatro Latinoamericano en Nueva York, y colaboró como crítico de teatro en el periódico El Tiempo.

Durante más de cuarenta años fue profesor de literatura europea en la Universidad de los Andes y profesor de diversos cursos de literatura en la Universidad Javeriana, la Pedagógica y la Nacional. Dirigió la revista Texto y contexto de la Universidad de Los Andes. Fue presidente de la Sociedad Goethe de Colombia e invitado tres veces a Weimar por la Goethe Gesellschaft de esa ciudad a participar en congresos e investigaciones sobre la obra de Goethe.

Ha publicado ocho libros de poesía entre 1969 y 2011: Restauración de la palabra, El continente de los muertos, Movimientos sinfónicos, El viajero innumerable, Historia baladesca de un poeta, Las claves secretas, Faro de luna y sol, La noche casi aurora y Epifanía del Hombre Natural; y cinco libros de ensayo: Ensayos de crítica interpretativa – T. Mann,  M. Proust, F. Kafka, W. Goethe y función estética y social de la poesía (segunda edición aumentada), Reflexiones y esbozos – teatro, poesía y crítica literaria en Colombia, Memorias críticas de un estudiante de humanidades en Alemania Socialista, Notas sobre el surgimiento del teatro moderno en Colombia y la influencia de Brecht y El viajero que nunca llega y otros ensayos. La editorial Común Presencia, inició la publicación de una novela-río en el año 2013, cuya primera parte se titula, La búsqueda insaciable.

Figura en cerca de 30 antologías. La editorial Libros de la frontera de Barcelona, publicó en el año 2000 una antología de su poesía, y la editorial Trafo de Berlín editó sendas antologías en 2007; una en español, La ciudad delirante, y otra bilingüe, titulada: Stadt im Fieber. Algunos de sus poemas han sido traducidos al alemán, al inglés y al yugoslavo. Ha traducido algunos poemas de Brecht y de Goethe, y en los últimos cuarenta años, ha dirigido numerosos programas de crítica literaria en emisoras culturales como la Radio Nacional (durante 15 años, aproximadamente) y en la emisora 106.9 de la Universidad Jorge Tadeo Lozano (durante 24 años) con el programa, La poesía en el tiempo. Su labor como conferencista ha sido notable y como colaborador de la Casa de Poesía Silva en Bogotá. Ha sido objeto de más de 10 homenajes en las ciudades de Bogotá (Universidad de los Andes, Salón Rojo Hotel Tequendama), Medellín (en Corpozuleta y Centro de Estudios Estanislao Zuleta – CEEZ), Tunja, Miraflores, Sogamoso e Iza.

 

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POEMAS

SEMILLAS Y FRUTOS

De un humilde amor

–pero leal y apasionado–

nacerán, después de   siglos,

ciudades fecundas y esforzadas.

Del placer que sabe ser entrega

podrán surgir universos de música.

De la soledad que se inspira en sus abismos

brotarán los más puros manantiales.

En la más profunda oscuridad del que investiga

acecha el fulgor suave de la palabra de oro.

 

Podrá emerger, entonces, el canto

-como un alto surtidor tornasolado-

en abundancia que rebosa lo vivido y superado

y estaremos en el centro de toda plenitud

                                                           -a donde quiera que vayamos-

y todo fracaso será apenas una pausa

para luego escalar otras cumbres de inquietud

cada vez más abiertas a horizontes inmensos.

 

 

 

GIRASOL

Tendió los brazos hacia el sol

y se le abrieron las manos como flores

a la manera de jubilosos girasoles

que un himno interior embelleciera.

Su boca se abrió hacia el cielo

y los rayos dorados penetraron

y   quemaron, suaves, la impureza.

Lo inundó el oxígeno de los bosques azules

y los intensos aromas de los toros en celo.

 

Cuando muera me fundiré en esta belleza;

pensó fugazmente antes del canto

que se esbozaba silencioso en su entraña.

 

 

 

PROTESTA  

Nos roban nuestro tiempo

en la cotidianidad opaca

de oficinas-cárceles y turbios negocios,

en el lujo profanador de la belleza

y en espectáculos que maquillan la agonía.

 

Nos roban nuestro tiempo

en investigaciones miserables

sobre la variedad de asesinatos

y las astucias del villano

el suspenso de las masacres y los lamentos patrióticos.

 

¡Largos años perdidos en cuarteles e iglesias

aprendiendo a matar, a sojuzgar o a renunciar

largos años perdidos en el aprendizaje de engañar

para el poder del dinero acumular

y así arteramente reciclar

el desgaste de nuestra sensibilidad!

 

Nos roban tiempo (vida irreversible)

en la vertiginosa destrucción mecanizada

de la lozanía de los bosques y la pureza de los ríos

en la construcción de cárceles, bancos, prostíbulos

casas de usura, cuarteles y conventos.

¡Nos roban vida al profanar el mar!

 

Ya es hora de buscar caminos infinitos

en los claros espacios de las aulas abiertas

en los torneos del amor y las búsquedas incruentas

en la ascensión de los sueños por el aire de la música

y el intercambio apasionado que involucra a millones.

 

Ya es hora de recuperar el tiempo ido

mediante la nobleza del libro y el arte bien urdido

o en las grandes empresas que involucran a todos

y que trizan los espejos de la frivolidad.

 

¡Debemos reaprender a desear y a cantar!

Seremos visionarios de la búsqueda amoral

por las intricadas sendas de nuestra interioridad.

Buscadores perpetuos que gozan asombrados

la suave maravilla de paisajes alunados

y el éxtasis lozano de los cuerpos enlazados.

 

 

 

CANTO AL SOL

Bendito padre sol

que renaces en mi sangre

con tu suave rescoldo de trasparentes fuegos.

Alabadas sean tus caricias

que maduran trigo y mieses

y tus rayos que penetran la tierra agradecida

se plasman en flores de multicolor esplendor

y redondean los frutos en su lozanía.

 

Tus mensajes dorados y sonrientes

aureolan de esperanza al marginado

calientan los miembros ateridos

y las frías callejuelas de los fracasados

oh divina potencia de la eterna energía

¡Oh renovado regocijo de espléndidas auroras!