CARLOS A. ESCOBAR MEDINA

FOTO | ©Archivo particular

Poeta popular nacido en Zetaquira (Boyacá), en 1937. Experto Agrícola formado en la Escuela Vocacional de Zetaquira, y posteriormente funcionario en instituciones oficiales del sector agropecuario en diferentes regiones del país.

Ha alternado su quehacer profesional y trabajos  del campo con la producción poética de raigambre popular que le ha merecido el título de Poeta del Pueblo, en Villa de Leyva, su lugar de su residencia por más de cincuenta años.

POEMAS

EL SALUDO

El saludo es un emblema
En todas las latitudes
Del mundo en sus longitudes
Y en diferentes idiomas.
Puede ser en un poema
O De manera personal.

O frente a las multitudes
en culturas diferentes
se ha enseñado a saludar
un saludo es amistad
o relaciones humanas
a nadie se le debe negar
Y lo mismo contestar
Si se tiene educación.

Hay personas que lo hacen
con el mejor gusto posible
o aquellas por hipocresía
Si tienen necesidad
Lo hacen por conveniencia
expresando falsedad
Si el favor han conseguido
ya no voltean a mirar.

Bien saluda el pobre
Cuando es persona sencilla
tambien saluda el rico
De una manera casual.

El pedante no saluda
Pues su ego lo traiciona
Hay el saludo de abrazo
Con brazo extendido y pico
Cuando es de profundidad.

De la persona efusiva
O el del político aquél
antes de cada elección
cuando éstas ya han pasado
se rajó en educación.

El de la mano extendida
Cuando hay la sinceridad
Si se ha inculcado urbanidad
se da con el corazón.

 

 

LA VILLA DE DIOS

La Villa a mí me acogió
Brindándome una cabida
Hermosa mujer me dio
Lo cual me cambió la vida.

Villa de Leyva del cerro
La del monte y la cañada
Por esta agua eres bañada
O por aljibes del corazón
Cazaba allí el Jetón Ferro
Villa de Leyva soñada
Tierra de amor e ilusión.

Este cerro tan hermoso
El cual mira uno extasiado
Ondulante y orgulloso
En donde da el sol del venado
Imponente y tan airoso
No deja de ser quemado.

Cuando el sol sale al oriente
Aclarece el nuevo día
Cuando se oculta al poniente
El pueblo en Dios se confía.

Con su clima fascinante
Se da el trigo y hasta la caña
Las uvas están al alcance
Y el que llega acá se amaña.

Estás tan llena de historia
De blasones y nobleza
Tan afamada es tu gloria
Tu placidez y belleza.

Quien arriba aquí porfía
Con sentidos y razón
En el leyvano confía
Y ya no es de aparición
Su alma se sentiría
La ama con devoción
No se siente un forastero
Leyvano es de corazón.